¿Cómo encender un horno de leña?
Encender un horno de leña no es complicado, pero nadie nace sabiendo así que te lo explicamos.
Para que la combustión arranque, hay quienes recomiendan usar pastillas de encendido. No obstante, y aunque sean ecológicas, hay riesgo de que dejen aromas desagradables. Es mejor utilizar papel de periódico o cartón y colocarlos en la parte inferior seguidos de leña fina, leña de más calibre y por fin la leña más gruesa del tamaño y grosor del brazo de un adulto.
Lo primero que se debe hacer es depositar la leña en una pila como hemos explicado en el párrafo anterior desde la parte central del horno hasta la trasera dejando hueco por debajo para que circule el aire y favorezca la combustión. Una vez la llama empiece a elevarse, se cierra la puerta para que se acumule calor, aunque este debe controlarse en todo momento observando el pirómetro del horno. Los tiros (el de la chimenea y el de la puerta) deben estar abiertos en esta fase.
Cuando ya solamente tenemos brasa, se cierran los tiros. Con eso hecho, se puede empezar a cocinar teniendo en cuenta que el horno va perdiendo calor y que se ha de calcular bien la temperatura y el tiempo necesarios para cocinar los diferentes tipos de alimentos.
Cada horno es un mundo por eso debes de observar el tuyo y comprender cual es la curva de calor o inercia térmica (como va descendiendo la temperatura una vez extinguida la llama) factores como la época del año y la leña utilizada son determinantes.
Un error muy común es creer que la brasa aporta o mantiene la temperatura del horno, ninguna de las dos cosas. Puedes o bien sacarla brasa (con el útil adecuado) si tienes claro que el horno va a mantener la temperatura que necesitas para la receta o bien mantenerla dentro porque será más fácil encender leña en caso de que sea necesario mantener o subir la temperatura durante el horneado. Hay quien deposita la brasa a la entrada del horno para que el aire entrante se caliente y la temperatura descienda más lentamente.















